Políticas de la bicicleta urbana, ¿de izquierdas o derechas?

Recientemente con las elecciones municipales en España, hemos vivido la confrontación de las diferentes visiones de lo que es la bicicleta urbana en las ciudades.

Foto: Pixabay
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Recientemente con las elecciones municipales en España, hemos vivido la confrontación de las diferentes visiones de lo que es la bicicleta urbana en las ciudades.

Es cierto que en nuestro país aún no hay una cultura sobre la bicicleta como transporte, tal como pueda haber en otros países típicamente citados como Holanda, Dinamarca, etc. Tenemos por desgracia una visión más utilitaria del coche en una mayoría de casos, dando preferencia al vehículo a motor incluso por delante de los peatones. Llegamos al punto de dictar cómo deben comportarse los ciclistas, ¡algunos sin ser ciclistas urbanos!

Hasta ahora hemos visto muchos ejemplos que políticas de derechas restaban prioridad a la bicicleta sobre los coches, subiendo o creando carriles-bici en las aceras (en detrimento de los peatones) para no afectar el número de plazas de aparcamiento. En cambio hemos visto en políticas de izquierdas abogaban por dar una mayor prioridad a la bicicleta con respecto al coche. Ejemplos como hemos dicho hay muchos, pero también hay honrosas y lamentables excepciones en el otro sentido, por supuesto, pero eso, son excepciones todavía.

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No tiene sentido polarizar políticamente algo beneficioso para todo el mundo, tanto ambiental como sanitario. En el norte y centro de Europa se está viendo como partidos de izquierdas o derechas defienden algo que forma ya parte de la cultura urbana, la bicicleta. Ha dejado de ser un mero grupo de “activistas” para formar parte de la movilidad urbana, sin edad, género o clase social. La normalidad de la bicicleta como transporte debe ser un estado natural a alcanzar.

Así que nos costará más o menos tiempo pero la tendencia natural es que la bicicleta también sea parte de la política, pero tanto izquierda como derecha deberán incluirla como una más de sus categorías para mejorar a la sociedad, cada uno con sus propios matices, pero no debe ser un tema partidista para atacar o defenderse del otro.

Leo ataques a políticos que utilizan la bici como transporte que son denostados por ello o en cambio ensalzando por encima de la normalidad, como si eso fuera realmente algo de izquierdas o de derechas.

No es moda, no es “postureo”, es un ciudadano moviéndose en bicicleta, nada más.